La importancia de llamarse Ernesto

importancia de llamarse ernesto

Si eres de los que has elegido el nombre de tu hijo en función de las fobias o de la fibias de un familiar, compañero del colegio o del trabajo han producido en ti, o si has descartado ese nombre por la posible rima infantil o no, pero mal intencionada sí, que ese nombre provoca, tienes que ir a ver “La importancia de llamarse Ernesto” .

Si eres de los que en alguna ocasión has creado a un personaje ficticio, que te sirve de excusa para poder hacer aquello que tu nombre no te permite, también tienes que ir a ver “La importancia de llamarse Ernesto”. O si eres fan de Enrique Bunbury y no sabes que su nombre está inspirado en un personaje ficticio creado por el personaje de Oscar Wilde en esta comedia, Algernon, también tienes que ir a ver “La importancia de llamarse Ernesto”.

Y si tu caso no es ninguno de los anteriores, tienes que ir a ver al Teatro Lara “La importancia de llamarse Ernesto” (hasta el próximo 29 de septiembre) porque te vas a reír ¡y mucho! Sí, es una comedia romántica, pero el amor siempre es actual, además de que el texto de Wilde hace una crítica a la hipocresía, a las falsas apariencias y a lo políticamente correcto.

Lo mejor de “La importancia de llamarse Ernesto”, en el Teatro Lara

Una madre metomentodo, una criada con lengua viperina, unos protagonistas masculinos un tanto gamberros y unas féminas, no del todo, ingenuas, que basan su elección de amor en un inspirador nombre “Ernesto, elhonesto” hacen y deshacen un enredo amoroso con final feliz, que arranca las carcajadas entre los asistentes de cualquier edad y sexo que cada noche se dan cita en este mítico teatro de la capital. 

Destacar de la obra los papeles femeninos, porque quizás son más mordaces, más audaces y más previsoras al anotar lo ocurrido y lo imaginado en un diario propio, que les permite manipular al otro bando, los Ernestos, y que en este nuevo montaje teatral lo hacen en su móvil (sin duda, hay que adaptarse a los nuevos tiempos). 

Recomiendo esta obra, no solo por lo dicho antes, si no también porque a veces creemos que el teatro y los clásicos son dramas, y son grandes montajes, pero también no hay que olvidar que son comedia y montajes sencillos y frescos, como es el texto de Wilde.

Con un buen trabajo de actores, de escenografía y dirección, que es muy de agradecer cuando uno vuelve de vacaciones y ante la inminencia vuelta a la rutina desea prorrogar ese verano, asistir a una representación de este tipo es un buen modo de hacerlo: una tarde-noche en el Lara con una sonrisa viendo “La importancia de llamarse Ernesto” y otorgando una gran ovación a  este ingenioso montaje teatral. 

 

.

 

 

Lidia Nieto

Read Previous

Festival de literatura en familia en Cosmopeque

Read Next

Comer bien al volver de vacaciones

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies