Danza aérea en Madrid, ¿te atreves?

danza aérea

Cada vez que acudimos a ver un espectáculo de circo, mi hija Elena se queda ensimismada viendo cómo los acróbatas se mueven por los aires. Suben y bajan por cuerdas, se deslizan por los aros y trepan por los trapecios con una rapidez que parece algo sencillo y al alcance de todos. Tanto que ella siempre intenta practicar en casa algunos de los números que ve en la pista, pero no tenemos espacio ni las herramientas necesarias ni la técnica, por eso cuando la dije que íbamos a probar una sesión de danza aérea solo pudo acertar a decir: “¡¡¡Me encanta!!!”. Eso sí, antes me preguntó, ¿qué es eso? “Volar sin alas”, le contesté.

Y así fue cómo hace un par de sábados, vestidas con nuestras mallas y sudaderas de deporte (aquí las zapatillas sobran), pasamos una mañana inolvidable en Espacio que vuela, un lugar único en Madrid en el que puedes dejar volar tu imaginación y tu cuerpo a través de la danza aérea.

Trapecios, aros y telas para volar

area danza

Al principio Elena se mostraba tímida y pensé que iba a abandonar la actividad, pero en esta ocasión decidió sacar todas sus fuerzas para conseguir ella solita subirse al trapecio según las instrucciones del monitor (destacar la atención y la profesionalidad de los dos profesores que todo el rato estuvieron pendientes de los chavales y de sus acompañantes). Y hasta se atrevió a ponerse de pie y a columpiarse como si fuese una de esas artistas a las que tanto admira y trata de emular.

Después del trapecio, tocaba probar las telas; sin duda, su momento favorito de la mañana por la cantidad de figuras que aprendió a hacer, como la bautizada como Supermán, en la que se colocó boca abajo sobre una tela que se elevaba unos metros del suelo. Tras acomodarse bien y estirar los brazos, Elena logró sentirse durante unos minutos como si fuese un pájaro. “Mamá, ¿por qué me dijiste un día que solo ciertos animales podían volar? Yo lo he hecho como Supermán”, me dijo cuando se bajó. ¡Y qué razón tenía! Lo más divertido de esta parte para ella fue cuando yo me tumbé boca arriba en el suelo para que ella, “volando” de un lado a otro, se metiera aún más en su papel y viese el mundo desde otra perspectiva.

Danza aérea en familia

danzaaerea3

Terminamos la sesión subidas a un aro madre e hija, y es que una de las cosas más bonitas de esta actividad de danza aérea organizada por Espacio que vuela es que los padres somos un elemento más. No estábamos sentados en esa sala blanca diáfana viendo cómo nuestros hijos disfrutaban, sino que nosotros disfrutamos con ellos. Les animamos, les ayudamos y hasta probamos qué se siente subidos a un trapecio, aunque nuestra agilidad no sea ni será ya a estas alturas de la vida como la suya.

Si quieres realizar una actividad en familia novedosa y diferente, Espacio que vuela es lo que buscabas. ¡Nosotros ya estamos pensando repetir! “La próxima vez con papá”, añadió Elena.

También te gustará leer...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>