Apocalipsis, teatro musical y circo en un mismo espectáculo

circo de los horrores

Desde hace unos años el circo ha vuelto a recuperar el protagonismo en la cartelera de ciudades como Madrid y de Barcelona, con propuestas tan diversas y variadas que es posible ver cómo coinciden varios espectáculos al mismo tiempo sin que uno tenga la sensación de estar viendo siempre lo mismo.

Y es que, aunque los espectáculos con animales ya no están permitidos en muchos lugares de España, no por ello el circo ha perdido su esencia. Al contrario, se ha centrado más en la magia de las acrobacias aéreas, los equilibristas sobre barras o los saltos imposibles impulsados por un balancín…

Es el espíritu más auténtico del circo y el que más atrapa y deja con la boca abierta a los espectadores: el de ver a los verdaderos artistas del circo arriesgar en un momento dado el montaje todo el trabajo y horas de ensayo que hay detrás de su actuación. Y aquí no sirven las repeticiones. Quizá por eso este género artístico gusta tanto a los niños y los mayores, por la constatación de que nunca veremos dos actuaciones iguales.

La propuesta del Circo de los Horrores (hasta el 13 de enero en Madrid en la carpa al lado de la Caja Mágica) une todo esto en una puesta en escena espectacular, con una pantalla gigante de Led de 208 metros cuadrados que sirve para reproducir los diferentes escenarios que se desarrollan en Apocalipsis, el nombre de su último montaje. Recogiendo una escenografía que utiliza elementos de Mad Max, clanes tribales o seres mágicos del agua sitúa al espectador ante lo que podría ocurrir en la Tierra si se produjera el fin del mundo.

Apocalipsis, humor y acrobacias en un mismo espectáculo

más circo de los horrores

Simplemente por la combinación de música y tecnología ya merece la pena acudir a ver este espectáculo. Pero es que los artistas que salen al escenario, desde los motoristas encerrados en una bola gigante, pasando por los trapecistas de Brasil, los lanzadores de cuchillos o los acróbatas de Mongolia, por citar solo unos cuantos, no dejan a nadie indiferente. Como tampoco es posible huir del humor irreverente del maestro de ceremonias, que interpela constantemente al público.

Aunque no es un espectáculo para ir con niños pequeños (no se permite la entrada a menores de 13 años), sí que puede ser una buena manera de que los que son un poco más mayores, se introduzcan en una vertiente del circo más burlona y sarcástica, y se dejen impregnar por ese aire de cabaret que siempre rezuman los montajes del Circo de los Horrores (Productores de Sonrisas), aparte de que detrás de este show hay un mensaje con mucho sentido sobre la necesidad de cuidar nuestro planeta.

Aviso: no es apto para gente con prejuicios y sin sentido de humor.

También te gustará leer...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>